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TRANSÁNDALUS Baza - Cardeña

De Baza a Cardeña poniendo fin a la aventura.

Viernes, sábado, domingo, lunes, martes y miércoles 25, 26, 27, 28 , 29 y 30 de abril de 2014

La TransÁndalus es una ruta en bicicleta de montaña de 2000 Kms alrededor de Andalucía que da una vuelta completa a esta comunidad a lo largo de sus ocho provincias. El clima óptimo de Andalucía para la práctica del cicloturismo de alforjas invita a recorrer los caminos y vías pecuarias, y descubrir parajes, paisajes y gentes, en muchas ocasiones alejados de los circuitos turísticos tradicionales.

De la belleza de la ruta puede dar una idea la relación de los parajes naturales protegidos que atraviesa: Cabo de Gata, Karst de Yesos en Sorbas, Sierra de Baza, Cazorla, Despeñaperros, Andújar, Cardeña y Montoro, Sierra Norte, Aracena y Picos de Aroche, Doñana, El Estrecho, Los Alcornocales, Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, Sierra Nevada. Sin figura de protección ambiental también destacar el Valle de Los Pedroches, la Sierra de los Filabres y la Sierra de Gádor. El 35% del trazado de la Transandalus pasa por zonas con protección ambiental.

La TransÁndalus es un proyecto realizado por bikers andaluces, que de forma voluntaria, y contactando a través de Internet han colaborado aportando información de tramos de sus respectivas provincias. Esperamos que disfrutéis de la bicicleta y de Andalucía.

Los comentarios en negrita pertenecen a la web: www.transandalus.org

Descripción:

Solo nos separan ya 6 dias para completar la aventura, y con eso en mente hemos preparado estas etapas, con la idea de acabar de dar nuestra particular vuelta a Andalucía en BTT.

DÍA 1 Baza - Embalse de la Bolera:

Temprano partimos para Granada en nuestro coche, las combinaciones no nos convencen y tiramos de favores para que nos lleven a Granada y de ahí tomar el bus a Baza, inicio de nuestro últmo bocado a esta aventura de darle la vuelta a Andalucía en bici de montaña.

Viaje tranquilo y una hora antes de la salida del bus ya estamos en Granada.

Como siempre, algo tenemos y esta vez son los billetes que, nos salieron sin declarar la bici. Así que nos acercamos a solucionarlo en ventanilla:

Ventanilla 1: nos dicen que no, que los anulemos y nuevos.

Ventanilla 2: nos dicen que no, que los anulemos y nuevos, que al ser el pago por PayPal perdemos dinero.

Y por último en la ventanilla de atención al cliente (teniamos que probar todas las opciones) nos dicen que nos autorizan a ir sin billete para las bicis, pero que sea la última vez, ¿nos conocerán ya?.

Así que a esperar 30 minutos sentados delante del bus a que abrán las puertas.

Llegada la hora abrén entramos y camino a Baza, Sierra Nevada aun está cargada de nieve.

Una hora y media después estamos en Baza. Bajamos las bicis y preparamos el petate, para iniciar ya el camino, pero antes comemos para salir directos sin paradas intermedias.

Comidos ahora iniciamos el último bocado a la trans.

Baza - Cortes de Baza

Tomamos rumbo norte. En el mismo meridiano de Baza y 20 kms al norte se encuentra el pueblo de Cortes de Baza.Prácticamente en todo este tramo se va siguiendo este meridiano imaginario.

El trazado de este tramo se apoya en la vía pecuaria que desde Baza va a las Sierras de Cazorla y Castril. Así, salimos de Baza por la carretera de Benamaurel para desviarnos enseguida a la izquierda y tomar ya la vía pecuaria, asfaltada en los primeros kilómetros, dejando la Sierra de Jabalcón a la izquierda. En tres ocasiones cruzaremos el Canal de Jabalcón y ya por pista sin asfaltar bajaremos al valle del Guadiana Menor. Rozando la cola del embalse del Negratín cruzamos el Río Guardal, afluente del Guadiana Menor y proseguimos por la cañada de ganado pasando junto a Las Cuevas del Negro (viviendas trogloditas, típicas de esta zona de Andalucía).

Enseguida se llega al Valle del Río Castril, un vergel verde en esta zona semidesértica. Y ya remontando el valle alcanzaremos la población de Cortes de Baza. [septiembre 2010]: poco después del p.k. 16.00 las lluvias del invierno de 2010 se llevaron el camino  continuar por el margen que llevamos por entre la chopera para retomar después el camino original.

Desde la misma estación en bajada y buscando salir de Baza por una zona industril para posterormente cruzar la autovía por un puente, aqui se inicia una solitaria carreterilla asfaltada.

Poco a poco vamos haciendo kilómetros sin dificultad, atrás queda la Tetica de Bacares, por donde pasamos no hace tanto.

El cerro de Jabalcón a nuestra izquierda el cual iremos rodeando durante toda la primera parte de esta ruta.

La via pecuaria que llevamos cruza el canal del Jabalcón en varias ocasiones y pierde el asfalto pasando a ser una pista terriza.

El terreno por el que circulamos nada tiene que envidiar a la zona de Almería, un páramo desolado y aspero, una gran llanura casi desértica, rodeada de las sierras de la Sagra, Castril, Baza y Orce. Seguimos la ruta pasando por algún cortijo como el "Cortijo Grande" para llegar a un puente sobre el Rio Guardal o Guadiana Menor.

Lo que queda del Cortijo Grande.

Y lo que queda del puente sobre el Rio Guardal.

Poco más adelante la ruta nos da la opción de cruzar dos acequias y mojarnos los pies, o dar un rodeo buscando unas casas cueva y alli unirnos al camino "oficial", optamos por la segunda, que no tenemos ganas de mojarnos.

En la puerta de las casas cueva llamadas Cuevas del Negro, investigando un poco.

Seguimos buscando la vera del Rio Castril repoblada de chopos, por una zona que cada vez es mas desértica y seca.

Ya vemos al fondo la vega del Castril, y para abajo que nos tiramos.

Esta zona es usada para la siembra de chopos para madera, y el aspecto cambia con los años, y si no mirar como cambia el camino de unos años atrás a este.

Vamos tan ilusionados que no nos damos cuenta y lo cruzamos, tirando para la aldea de Cuevas de Cucharetas.....

..... corregido el rumbo, tomamos la vera del Castril arriba viendo las impresionates choperas de su vega y el daño que el agua ha producido en el camino.

Algunas cuevas cerca del Castril.

Por pista remontando el rio.

Continuamos por la pista, pero tras un buen repecho conectamos con una carretera que en nada nos lleva a la problación de Córtes de Baza.

Cortes de Baza - Embalse de la Bolera

En este tramo cruzaremos la meseta que se levanta entre los dos principales afluentes del Guadiana Menor que reciben aguas de las sierras de Cazorla y Castril.

Así partiremos de Cortes de Baza remontando el Valle del río Castril hasta la aldea de Los Laneros. Pasada dicha aldea cruzamos el río para ir remontando por el barranco Trillo y el cortijo de mismo nombre hasta lo alto de la meseta, Los Llanos de Cortés. donde nos recibe el pueblo de Campocámara, pedanía de Cortes de Baza.

A partir de Campocámara, y con las cumbres de Cazorla como telón de fondo pasaremos junto al cementerio, el cortijo del Rey y cortijo del Entredicho. Habrá que remontar unos metros de las estribaciones al sur del Cerro de las Disputas para buscar el mejor paso que permita salvar el tajo que abre el Río Guadalentín por debajo de la presa del Pantano de la Bolera donde ya en la provincia de Jaén y dentro del Parque Natural de Cazorla Segura y Las Villas, ponemos punto final del tramo.

Cruzamos la población, que estaba en obras, buscando bajar al canal de riego, para antes de cruzarlo desviarnos y tomar la carretera asfaltada que poco a poco y sin dificultad nos acercará a los Laneros, pequeño pueblo con solo un bar en el cual ni nos paramos.

Por la carretera, con la vega de chopos al fondo.

Entrando a la aldea

Bajamos para cruzar el Castril por un puente y poner las miras en la subida del día, para ello tomamos una pista que con algún cruce de arroyo incluido nos acerca al Cortijo del Trillo, para al poco iniciar una subida por pista entre olivos, que terminará 2 kilómetros después, pero qué dos kilómetros nos hemos chupado.

Antes de nada cruzamos el Rio Castril y tomamos pista

Cortijo del Trillo, cruzamos un arroyuelo y comenzamos a subir.

Subiendo.

Pasado el mal rato a lo lejos se nos aparece Sierra Nevada, visible desde casi cualquier parte de Andalucía, como hemos podido comprobar en este viaje.

Ya por pista nos acercamos a Campocámara, el terreno ha cambiado, es mucho más fertil, y la temperatura, será por la proximidad a la montaña, es más fresca.

Panorámica de Campocámara

Ya más cerca. detalle de su iglesia

Al llegar tomamos por asfalto a la derecha y cruzamos el pueblo buscando el cementerio del municipio.

Ni nos hemos parado, vamos con prisas, así que dirección al cementerio, bueno al camino que pasa junto a él.

Pasando.

Cruzando por medio de las casas del Cortijo del Rey y su casa rural (creemos) y entre tierras de labor nos vamos acercando a las sierras de Cazorla.

Antes de iniciar el ascenso a los deposítos de agua pasamos por el cortijo del Entredicho, que dejamos a nuestra derecha. y el terreno cambia, se parece mas a un sendero de sierra

Tras una curva iniciamos la subida con vistas a los campos llanos de labor de Campocámara.

Subida corta, en estos dias tendremos algunas muuuucho peores, pero en el día de hoy es la peor.

Ya en los depósitos, el rutómetro nos dice que busquemos el camino de piedras que tapan las tuberias de agua, pero, vamos de camino eso no tiene ni el nombre.

Por el pedregal, con las bicis a cuestas para abajo que nos tiramos.

Al fondo el valle del Guadalentín

Al fondo las sierras de Cazorla que mañana atravesaremos.

Poco a poco ¿mejora?, tomando en bajada y entre pinos siguiendo el track y sin camino visible.

LLegamos a un camino y ya buscamos el embalse de la Bolera.

Salimos a carretera justo enfrente de la cabecera del embalse, decidimos asomarnos y curiosear antes de continuar la marcha, en algún momento hemos entrado en Jaén, la última provincia que nos quedaba por pisar.

Al embalse que bajamos.

El embalse de la bolera, hasta arriba de agua.

Aunque la etapa acaba aquí, vamos a continuar por la carretera para tomar una pista a 40 metros antes del camping. Un error el no pararnos en el mismo a comprar algo para comer mañana, en la etapa no tendremos nada donde parar a comer.

La pista está perfecta por lo que el ritmo es bueno, vamos al hotel de hoy, donde tenemos reservado el alojamiento y de camino le quitamos 4 kilómetros a la etapa de mañana.

Poco a poco vamos progresando hasta llegar al una casa a la que nos acercamos muy contentos creyendo que hemos terminados, pero al llegar un chaval nos informa que ese alojamiento no es el que buscamos, que el nuestro está a 200 metros más adelante, por lo que......... damos 3 pedaladas más y llegamos al final de la etapa de hoy.

¿Es esa?

No, es esta:

Hotel Rural Dehesa del Rincón 55 € la doble.

Allí al no tener otra cosa que hacer pues nos tomamos algo.

Bajamos al embalse.

Damos una vuelta por la casa.

y como el frio empieza a apretar....... nos tomamos otra y comemos.

Y a las 10 a la cama como las gallinas que mañana una etapa dura y solitaria.

Día 2: Embalse de la Bolera - Pontones

Provincia de Jaén

Cuando se habla del paisaje de Jaén se suele imaginar colinas sembradas de olivos perfectamente alineados y salpicadas de cortijos blancos. Sin embargo Jaén ofrece paisajes muy diferentes. Fuera del tópico habitual, se trata de una provincia prácticamente rodeada de sierras que acunan el curso alto del Guadalquivir. Al sur, la propia Sierra Sur y Mágina; al este, Cazorla Segura y Las Villas; al norte, Sierra Morena y, al oeste, este arco montañoso deja escapar el río que da gloria a Andalucía.

La ruta que proponemos recorre las sierras de Jaén por el este y el norte de la provincia. Entra desde la Hoya de Baza por el valle del Guadiana Menor, zona semidesértica que asombra por sus cárcavas encañonadas, de ahí va al encuentro de la Sierra de Cazorla cruzándola por su zona menos turística y más agreste. Entra en la sierra de Segura por los Campos de Hernán Perea siguiendo la tradicional ruta de trashumancia que seguían los ganaderos de la oveja segureña hacia los pastos de invierno en Sierra Morena. Por unos kilómetros la ruta entra en la cuenca mediterránea de la provincia. La cuenca del Río Segura, del que se pasa por el mismo nacimiento. Posteriormente se vuelca al río Guadalquivir dando vistas al embalse del Tranco para superar la Cumbres de Beas y salir del Parque Natural por Beas de Segura.

Durante unos kilómetros se atraviesan olivares del la cuenca del río Guadalimar, una de las zonas olivareras que primero obtuvo la calificación de denominación de origen. Para entrar después en Sierra Morena por las nuevas poblaciones de colonización que se fundaron en los siglos siguientes a la reconquista. Aldeahermosa, Aldeaquemada y La Carolina. Nombres de pueblos nuevos situados en sierra vieja. Una sierra más vieja que la propia Andalucía, pues fue la línea de costa cuando en el jurásico, las tierras que ahora forman la región se encontraban bajo el mar. Sierra de pinares, dehesas de toro bravo y ríos encajonados de trazado sinuoso. Ríos, muchos de ellos nacidos en La Mancha pero que emigran al sur buscando las tierras más bajas, soleadas y alegres de nuestra Andalucía.

Bajando más al sur nos dirigimos al Valle del Guadalquivir, al que llegamos por la ciudad de Andújar, ciudad que nos ofrece toda clase de servicios para descansar en nuestro viaje. Una vez repuestos, paralelos al río, marcharemos hacia Marmolejo, donde poco después de salir abandonaremos la provincia de Jaén para entrar en la de Córdoba y volver a subir a la Sierra Morena.

Embalse de la Bolera - Pontones

Este tramo comienza junto al pantano de La Bolera, donde hay camping y otros alojamientos cercanos con todos los servicios que habitualmente pueda necesitar un cicloturista.

Es un tramo largo, montañoso y agreste, atraviesa de sur a norte la parte más oriental de la Sierra de Cazorla remontando la cuenca alta del Río Guadalentín por una tradicional entrada a la Sierra que fortuitamente se ha librado de la construcción de una carretera, “la Cañada del Mesto”. En época de lluvias, barro pegajoso.

Una vez remontada la cuenca del Guadalentín, y pasando junto a las cumbres más altas de Cazorla, se entra en la Sierra de Segura y el paisaje cambia por completo. Los abundantes pinares de Cazorla dan paso a un paisaje árido de dolinas y lapiaces calizos que recuerdan una estampa lunar. Son los “Campos de Hernán Perea” por los que se circula por pistas de pastoreo, rozando la cota de 1800m, hasta ir a caer en el nacimiento del Río Segura a pocos kilómetros ya de Pontones y final del tramo.

Temprano estamos preparados, el alojamiento incluye el desayuno tipo buffet, así que sabiendo que no vamos a encontrar nada en todo el camino comemos como si se fuera a acabar la comida, menos los cestos de las magdalenas, del resto no dejamos nada.

Salimos por pista, cómoda y preciosa, con frio pero el día amanece despejado por lo que tarde o temprano hará calor. Hoy vamos a atravesar la sierras de Cazorla de Sur a Norte por el Guadalentin, que forma el embalse de la Bolera, y a su vera vamos a ir un buen rato.

Impresiona el cambio de paisaje de ayer (semi-desértico) a hoy (bosques de pinos).

Acercándonos al cortijo del Molinillo, donde la pista parece perderse, pero continua, aunque en peor estado.

Con dificultad por la malo de la pista llegamos a la denominada Cerrá de la Herradura, que dado lo alto de las aguas del embalse, no podemos apreciar el estrechamiento y la altura que tiene esta "cerrá".

El camino si es estrecho tela

Cancela para impedir el paso de motos.

El camino/senda que llevamos continua, pero poco a poco empeora llegando a una zona de piedras donde es dificil mantener el equilibrio.

Atrás queda la senda que traiamos y las colas de la Bolera.

Llegados a este punto, durante un rato tendremos que empujar, pero por suerta poco a poco mejora el camino hasta llegar a ser una pista más o menos decente.

Llegados a este punto tomamos pista, siempre en ascenso

Ya casi arriba del todo, llegando a la casa forestal, podemos ver las nieves de Sierra Nevada.

Ya estamos arriba, atrás queda una buena subida.

Por el camino, pasando por la fuente de la Casa forestal del Puntal de Ana María y por supuesto visitando la casa.

Restos de la Casa Forestal.

Aqui nos encontramos con los primeros ciclistas de la mañana, y tenemos un buen rato de charla sobre la sierra, los caminos y el recorrido que llevamos, por supuesto saben que estamos haciendo la Trans, atrás quedan esos tiempos en los que explicábamos qué era eso de la Transándalus, ahora con vernos ya nos reconocen.

Continuamos por pista en descenso, serán 8 kilómetros de continua bajada, buscando el vado de las Carretas, el primer vado del Guadalentín y que no será el último.

Vado de las Carretas: El rio va crecido, y ni el invento de levantar los piés sirve para mucho, y claro terminamos mojados, y con la etapa que nos queda tenemos todas las papeletas para un buen resfriado.

Al poco de vadear, en el desvio de pistas, tomamos la de la derecha, y el camino se presenta embarrado y mucho.

Desde el vado vamos remontando el Guadalentín, la pista presenta un muro para evitar las crecidas, pero podemos observar que aun así el rio penetra y la pista es testigo de ello.

Dejándolo a derecha o a la izquierda, dependiendo del momento, vadeandolo en varias ocasiones.

Al pasar por un vado, el suelo está resbaladizo y ¡zas! al agua, si no tenía los pies mojados, esto termina de dejarme totalmente chorreando.

Hombre precavido.

Otro vadeo, ya para no pararnos lo cruzamos esperando no escurrirnos, y tenemos suerte.

Continuamos por la pista, nos pasa un todoterreno de turistas y llegamos a una pequeña fuente por el camino formada por una teja donde aprovechamos para llenar los botes.

Seguimos remontando el Guadalentín

Llegamos a una imponente casa forestal, que como todas las de la sierra se encuentran abandonadas. Aqui nos pillan un grupo de ciclistas de Granada, y nos acompañan en la duuuuuuuuura subida que nos espera hasta conectar con la pista de Fuente Acero.

La casa

Seguimos la pista y de repente empieza a empinarse, un poco más, otro poco más y ya es inevitalble el meter molinillo y más molinillo, buena rampa y con el peso del equipaje mejor todavía.

Después de 2 Km duros llegamos al cruce y por pista en ligero ascenso, pero más llevadero vamos buscando El control de Rambla Seca.

Dejamos a nuestros compañeros en Collado Bermejo ellos van al Borosa, nosotros continuamos.

Fuente de la Viga en el camino de subida.

Pino Felix Rodriguez de la Fuente, una placa a sus pies nos lo indica

Pino Felix Rodríguez de la Fuente:

Este pino sobresale por el grosor de su tronco; presenta un fuste recto de 4,50 metros de perímetro que termina en una amplia copa formada por más de 20 ramas, su altura es de 24 metros. Este ejemplar es denominado así porque sus proximidades fueron escenario de varios de los capítulos de la famosa serie de Félix Rodríguez de la Fuente, y junto a él tiene una piedra en la que aparece esculpido su nombre.

Desde aquí la pista pica para abajo con lo que delantamos tiempo, ya queda poco para el control de Rambla Seca, al que llegamos tras 5 km de bajada.

Pero antes de llegar el camino pasa por lugares como este.

Control de Rambla Seca, donde tendremos que abrir y cerrar una cancela.

¿Comorrrrr?

Refugio de Rambla Seca, apenas a 100 metros del control

En nada nos encontramos con los pilares de Rambla Seca, dos fuentes con tornajos. Una echa agua fresca y la otra caliente. Aunque estaba la cosa concurrida.

Y ya podemos decir que entramos en los Campos de Hernán Perea, unos campos que nos creiamos llanos, pero no, son un continuo sube-baja rozando los 1800 metros que nos hará ponernos la ropa de abrigo y hacernos temer que incluso nos iba a llover por el aspecto del cielo.

Por delante casi 30 Km de ¿soledad? pues eso creiamos, pero en mitad de la nada vemos a lo lejos un todoterreno que se nos acerca y nos hace señales, se para y nos pregunta: "¿que si va bien para Arroyo Frio?", que él es de La Matea y lleva muchos años fuera, que va a Arroyo Frio a una caravana de mujeres "haber si pillo algo" jajajajaja. Les damos las indicaciones pertinentes y continuamos haciendo bromas del MAT de este etapa.

Seguimos por el camino

Pasaremos en nuestro recorrido por algunos refugios, como el de Cueva Patria, Cañada Rincón y Campo del Espino, y por alguna fuente y pozos.

En las cumbres algun nevero queda, pero poca cosa.

Conforme nos acercamos a Pontones, la tierra parece que mejora porque encontramos restos de haber estado sembrados estos campos.

Pasando por el pozo de la Cañada del Rincón.

Si pasamos despistados es posible que se nos pase. Debajo y a nuestra izquierda encontramos un cortijo restaurado hace poco, éste alberga una historia muy singular, es el cortijo de la Pilarilla o como se conoce popularmente, el cortijo del Tio Feligrés y en él hace ya muchos años sucedío una historia singular

El entierro del Tio Feligres (en la literatura del J.L. González. Ripoll en el libro Narraciones de Caza Mayor en las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas):

Cuenta la historia que el tío Feligrés salió una tarde a recoger su yegua porque amenazaba nevazo, la amenaza se cumplió, y la yegua regresó sola al cortijo. La familia adoptó las precauciones habituales: una fogata grande que se viera desde toda la sierra, ya esperar el amanecer. A la mañana siguiente dieron con el infortunado, lo lavaron y amortajaron y se dispusieron a velarlo.

Pero ocurrió que siguió cayendo nevada tras nevada y el velatorio se prolongó durante días, primero, semanas, después, y finalmente, durante varios meses. Los caminos impracticables no permitieron durante todo ese tiempo llevar el cuerpo a Santiago de la Espada para darle sepultura.

De manera que los nietos pequeños empezaron a jugar al lado del muerto, empezaban a jugar a entierros y a muertos, al principio los mayores les regañaban, pero con el tiempo se fueron acostumbrando.

La familia del tío Feligrés se acostumbró a la sombría presencia del cadáver, y pasado un tiempo comenzaron a hacer lo que hacían las familias serranas en caso de que la nieve interrumpiera el ritmo normal de vida en la Sierra, solo que con el muerto en la casa.

Pasó una semana tras otra, y el Tío Feligrés allí seguía, como si hiciera media hora que se había muerto, pues en la sala con la ventana entreabierta, aquello era una nevera y ni olía mal ni nada.
Un día, unos de los yernos sacó la baraja y se pusieron a jugar al truque, ningún daño le iba a hacer al muerto.

Finalmente resolvieron llevarse el cadáver a una camareta que se encontraba en una dependencia aparte de la casa, y allí lo tuvieron hasta que, con la primavera, pudieron dar razón de lo ocurrido en Santiago de la Espada.

Pasaron los días y se presentó en el cortijo el Juzgado y la Iglesia y los pillaron a todos jugando a las cartas. Fueron a ver el cadáver y encontraron que los gatos le habían roído la cara, al verlo el juez torció el hocico y quería llevarlos a todos a la cárcel por abandono del cadáver, pero el cura que finalmente sabia que eran buenas personas convenció al juez. El juez ordenó buscar los gatos, que eran cuatro o cinco y como habían comido del muerto, mandó que los mataran y los llevaran a Santiago para enterrarlos junto al difunto.

Otra historia que puede que sea más verídica:

Entierro del tío Feligrés.

Fue un hecho real en parte, Murió en el cortijo del Campo del Espino y con una gran nevada y solo había con él, su esposa, una hija, un yerno y un gitano que con muchas dificultades les había llevado unos medicamentos. Murió por la noche y al día siguiente el gitano pudo salir para dar aviso a los vecinos más cercanos y que por la noche llegaron tres personas.

A la llegada el cadáver estaba intacto, pero por la noche entraron dos gatos que le empezaron por la cara y una mano. Al día siguiente llegaron muchas personas desde las Canalejas con un ataud y se tubo que sacar por encima de la nieve hasta las Ollas de Albardía, desde allí en una mula hasta las Canalejas que era la parroquia y el cementerio. Allí esperaba un médico que puso impedimentos pero por último permitió que se hiciese el entierro.

El cortijo hoy restaurado.

Refugio de Campo del Espino, e indicador de cuanto nos queda aún.

Pasando por el Pozo Turmas antes de iniciar el descenso buscando el nacimiento del Segura.

Las piernas están cansadas y la falta de comida se nota, son las 4 y no hemos comido nada desde esta mañana a las 8.30 y estamos en la reserva.

Tiná de las Palomas:

Desde la Tiná de las Palomass iniciamos un descenso por una buena pista, el cielo amenaza agua y algunas gotas caen.

Llegamos al cruce de la Loma de los muertos y tomamos a la izquierda dirección Pontones, aqui a nada existía una laguna conocida como Laguna de la Cañada de la Cruz, pero está desecada y en su centro estos gamos buscaban su sustento diario antes de vernos y salir corriendo.

Pista para abajo, algún ciervo asustamos y alguna ardilla se la juega cruzándose delante de nosotros.

Curvas en bajada y ya vemos la carretera y debajo el nacimiento del Segura, al que vamos.

En el nacimiento existe una área recreativa con su kiosko en el que preguntamos si tenían de comer y nos pusieron un bocadillo de tortilla de patatas calentito que nos supo a gloria.

Una para abrir boca

¡Y a comer!

Y comidos por fin visitamos y fotografiamos el nacimiento.

Antes buscaremos un buen ángulo

Para fotografiarlo de frente:

Y por arriba:

Nos comentan en el kiosko que tomemos por carretera, pero nosotros fieles al espiritu de la trans, de "asfalto el justo", tiramos por el recien nacido Borosa abajo por las aldeas.

Pasando por las aldeas de Fuentes del Segura (que son 3).

Pasada la aldea el camino toma por una senda antes de pasar el rio

Para desviarse por una "cancela" un tanto peculiar que nor corta el camino.

Pasamos y junto a una alambrada el camino sigue paralelo al Segura, muy junto,

Tan junto que el rio se mete en el camino y tenemos que sortearlo como podemos.

Continuamos buscando Pontón Alto

Que recorremos en toda su longitud, entrando en sus calles.

Buscamos una plazuela y de ahi solo nos queda subir a la carretera buscando Pontónes, por el camino pasaremos por la piedra horadá y entramos en Pontones.

Callejeamos y llegamos al hotelito, Hotel Rio Segura, 40 € la doble con el desayuno incluido.

Duchados nos damos una vuelta por el pequeño pueblo para tomarnos algo, pero visto que hay poco donde ir, terminamos en el bar del hotel con nuestra buena ronda, y de camino vemos al Real Madrid en la Champions.

Interior de la iglesia de Nuestra Señora del Rosario.

Rio Segura a su paso por Pontones.

Y ronda de bar....

Y a la cama que mañana ruta buena, buena.

Dia 3: Pontones - Beas de Segura

Pontones - Hornos

Desde Pontón Bajo se parte por un carril de tierra paralelo al recién nacido río Segura penetrando en el cañón que forma nada más nacer. Unos kilómetros más abajo nos separamos del río remontando el arroyo de Masegoso, uno de los primeros afluentes del Segura, hasta la carretera de “la Cumbre”.

Ya por asfalto la carretera trascurre por la divisoria entre vertientes mediterránea y atlántica, tras pasar junto al emblemático pico de El Yelmo, la carretera emprende un vertiginoso descenso por el barranco de La Garganta.

Unos kilómetros antes del final del tramo, abandonamos la carretera tomando un sendero señalizado como PR, que nos llevará por una estrecha y vertiginosa vereda construida sobre una canalización de agua hasta Hornos de Segura. Un encantador pueblo, declarado Conjunto Histórico Artístico.

Nos levantamos temprano y desayunamos en el mismo hotel, tras un rato de charla nos damos cuenta que estos pequeños pueblos están abocados al despoblamiento, tal y como nos comenta el joven camareo.

Salimos tomando una pista a la vera del rio Segura en ligero descenso, pasando por algunas ruinas de cortijos y molinos.

La primavera se nos muestra con unos tonos maravillosos.

Cruzando el Rioazul, por la Hoya de Loreto.

Continuamos por la pista ahora remontamos el arroyo de Masegoso para pasar por la puerta del cortijo del Masegoso y los restos de otros.

Tras pasar dos cortijos la pista empeora y acaba en un arroyo, lo cruzamos y encontramos otra pista.

Cruzando el arroyuelo.

Iniciamos una subida constante que en las primeras rampas nos hace esforzarnos bastante.

Por fin llegamos a la carretera de la Cumbre, han sido 5 duros kilómetros de ascenso. Ahora, con un tráfico nulo, los próximos 20 km serán un agradable paseo conversando y admirando el paisaje.

Al pasar por el puerto de Aroca (1531 m.) cambiamos de vertiente y damos vistas al Tranco y al valle del Guadalquivir.

Vistas a la cordillera del Banderillas.

Y al Pantano del Tranco, por donde pasaremos en la etapa de hoy.

Seguimos hasta llegar a una zona de cruces, nosotros buscando siempre Hornos, aquí se inicia un descenso pronunciado por el Barranco de la Garganta, con curvas y recurvas que nos harán ir a gran velocidad.

Tras más de 5 kilómetros de bajada, pasamos por el cruce con la aldea de La Capellanía.

Y veremos poco después La Capellanía desde la carretera.

Seguimos el descenso por carretera, pero nos tenemos que desviar a la derecha, saliéndonos, por una senda en descenso que está señalizada, pero al llegar vemos que el cartel indicador está caido, y como buenos samaritanos lo ponemos otra vez derecho.

El camino baja por una pequeña senda pedregosa hasta un olivar, un cartel nos indica que recto al igual que el rutómetro, y por el olivar que nos tiramos, pasando a ser una pequeña senda con algun paso más que dificultuso y peligroso para la bici.

El sendero se vuelve algo técnico, pero es una absoluta delicia.

Llegados a una depósitos de agua, tomamos una ancha pista hasta Hornos, el cual se nos aparece en toda su extensión.

Y como no todos los dias estamos por esta zona, visitamos Hornos, su castillo y su nucleo urbano.

Castillo de Hornos

El Castillo de Hornos es una fortaleza del siglo XIII, situada en el pueblo de Hornos, en pleno Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas, Jaén (España). Está declarado Bien de Interés Cultural, conforme al decreto de 22 de abril de 1949.

Formaba parte de un sistema de fortificaciones que demuestran las complejas vicisitudes fronterizas de aquel territorio desde el siglo XII al XIV y supuso, junto con el Castillo de Segura de la Sierra, una de las fortalezas más recias y fuertes de toda la Sierra de Segura.

El papel del castillo era el resguardo de población, así como recoger avisos que desde el valle alto del Guadalquivir transmitían las Torres de Bujarcaiz (estando sumergida actualmente en las aguas del pantano del Tranco) y del Castillo de Bujaraiza.

La iglesia de Hornos, la cual no pudimos visitar,

y saliendo por la Puerta de la Villa

Puerta de la Villa

Puerta de la Villa Del que fuera cinturón de murallas se conservan algunos restos y la Puerta de la Villa, de mampostería regular y ladrillo en sus bóvedas. Lo más característico de esta puerta es su entrada en acodo, lo que hace pensar en un origen probablemente almohade.

En 1985 fue declarada Bien de Interés Cultural.

Como es temprano no nos paramos mas de la cuenta y sabiendo que ahora viene una parte casi llana a la vera de las aguas del pantano, iniciamos la marcha.

Hornos - Beas de Segura

En este tramo, recorreremos la zona más occidental de la Sierra de Segura. Desde Hornos bajaremos a la orilla del Embalse del Tranco para recorrer sus orillas por el Camino de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. Camino que se hizo en los años 40 para marcar el límite donde llegarían las aguas del pantano.

Durante 10 kms disfrutaremos pedaleando junto a la orilla del pantano del tranco hasta llegar a la Presa, donde se ubica el poblado del Tranco. Allí hay varios bares para reponer fuerzas pues la siguiente parte del tramo es mucho mas dura.

Tras unos kms de asfalto tomaremos un desvío que durante 6 kms de continua subida ira remontando a las Cumbres de Beas, para luego dejarse caer a Beas de Segura.

Las vistas a la Risca del Guijarrón y el paso junto a la aldea abandonada de Los Mansegosos, compensan el esfuerzo. Sin embargo no todas las vistas son agradables pues el desastre del terrible incendio del año 2005 será visible durante gran parte de este tramo.

Salimos de Hornos por la carretera nueva a Santiago, para en nada junto a unas ruinas y una fuente, tomar a la derecha e inmediatamente otra vez a la derecha por un camino totalmente roto y peligroso y con un pronunciado desnivel.

Aquí las regueras nos jugarán una mala pasada, teniendo que poner el pie en el suelo en más de una ocasión.

Por fin llegamos abajo y tomamos carretera para cruzar el rio Hornos, tributario del Guadalquivir y del Pantano del Tranco y nada más cruzarlo tomar la pista que sale a nuestra izquierda.

Esta pista es el Camino de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. Camino que se hizo en los años 40 para marcar el límite donde llegarían las aguas del pantano. en el comienzo unas encinas de gran porte nos dan idea de lo que en el valle habría antes de la tala de todo para rellenarlo de agua.

Atrás va quedando Hornos y al fondo el Pico Yelmo.

Vamos dejando atrás cruces nosotros por la pista principal y siempre con el pantano a nuestra izquierda.

Por el camino nos encontraremos algunas cortijadas grandes, derruidas, que son restos de los poblados y caserios que poblaban el valle antes de la construcción de la presa.

Al fondo y a la orilla del pantano, uno de esos cortijos: el cortijo del Chorreón.

Estos son los restos del cortijo del Chorreón

Cortijo del Chorreon

Del Libro: “1931 – 1941. Recuerdos Sumergidos. Hornos de Segura y El Chorreón”. Ángel Robles el libro es una sencilla y sentida obra, él de pequeño tuvo tiempo de corretear la vega fértil no cubierta aún por las aguas del embalse.

“Por el año 1940, llegó lo que desde hacía tanto tiempo estábamos temiendo: nos dijeron que había que desalojar de inmediato y derribar las casas (…). Entraron grandes cuadrillas de hacheros y tronzadores con grandes hachas cortándolo todo a tajo parejo, clasificando la madera y quemando la leña y las miles de encinas centenarias que hasta entonces habían cubierto las tierras de la Vega, que luego convertían en carbón.

Aquellas tierras, en poco tiempo se quedaron como si hubieran recibido una bomba atómica. Nosotros, al igual que todos los de la Vega, emigramos del lugar con todos nuestros enseres y animales. Cambiamos de tierras, de paisajes, de costumbres, de vecinos y de otras muchas más cosas que no tienen nombre, pero que fueron reales y se quedaron dentro de cada una de aquellas personas. Para todos fue durísimo aquel cambio, aunque cada uno lo sufrimos en silencio.”

La zona se complica, pasando por encima de un buen nacimiento de agua, la conocida como cascada del Chorreon, que forma un bonito salto de agua que no podemos apreciar desde aquí.

Seguimos y en un recodo del camino podemos ver la cascada, como vamos bien de tiempo bajamos a la orilla del pantano a disfrutar de la tranquilidad, las vistas y la soledad del lugar. [pulsa la imagen para ampliar]

Al poco nos encontramos con los restos de otro de esos grandes cortijos abandonados por el embalse, El Cortijo de la Montillana.

Continuamos por la pista y nos aproximamos a la carretera que se dirige al poblado del Tranco. Durante todo el camino unas hitos con las palabras CHG nos han acompañado y orientado, aunque parte de este recorrido está señalizado como PR-A 193

En la carretera dirección al poblado.

Llegamos al poblado y vemos la hora, como el tramo que nos queda es largo y ya no hay nada para pararnos, decidimos, descansar, hidratarnos y de camino comer, para estar preparados para lo que se nos viene encima.

Comidos y descansados, decidimos continuar, pero antes visitaremos La presa del Pantano del Tranco:

Embalse del Tranco

El Embalse de El Tranco, que se nutre principalmente con las aguas del Guadalquivir, tiene 498,2 hectómetros cúbicos de capacidad y 1500 hectáreas de superficie. Su construcción empezó en 1929 y comenzó a explotarse en 1946, la altura de la presa sobre el cauce es de 82 m.. El riego es el uso principal del agua desembalsada y la producción de energía eléctrica, que comenzó en 1953, el uso secundario.

¿Pero que había antes en este lugar?

Antiguamente era conocido como el Tranco de Mojoque, o de Monzoque, y era un paso de auténtico vértigo sobre el río donde acontecieron muchas anécdotas a los serranos de antaño.

Se recoge aquí una sobrecogedora descripción del Tranco en el Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus Posesiones de Ultramar de Pascual Madoz. (Madrid 1845-1850):

"Este camino aunque firme por estar todo en sierra, es fatal: en él se encuentra el difícil y peligroso paso del Tranco de Monzoque, que divide el término de dichas villas y el de Segura. Este tranco está en una elevadísima risca situada a la derecha del Guadalquivir, y si tiene acceso aunque muy difícil, es por medio de cortes y composiciones hechas en su trayecto: antes de dominarla, preséntase la vereda en un vacío, desde el cual por medio de agujeros y poyos hechos en la risca, forman el camino unos maderos colocados de un punto a otro de ella, camino cuya anchura apenas tiene 5 palmos (1,04 m.) y más de 100 varas (84 m.) de altura el precipicio colocado bajo de él. El paso de esta especie de puente, es imposible dejar de hacerlo en el supuesto de tomar este camino; mas sólo las personas que tienen costumbre, lo bifurcan sin marearse o sin experimentar al menos un grande estremecimiento de horror, pues otra cosa no puede suceder sí se atraviesan las 10 varas (8,36 m.) que tendrá de largo, en las cuales no se deja de percibir la profundidad del abismo, por la poca anchura del paso, y el espantoso ruido que forma el río estrellado en las rocas que encuentra en sus corrientes".

El embalse

La ruta sigue por la carretera, que va ascendiendo, poco a poco el embalse va quedando abajo.

A la izquierda vemos un camino imposible y bromeamos con la posibilidad de que sea esa la ruta a subir, ja ja ja.

Pasando por un túnel, camino del desvio de los Trevejiles.

Nos desviamos a la derecha junto a la fuente de los Mansegosos.

E iniciamos una subida buscando la casa de los Trevejiles, nos esperan 10 Km de dura, muy dura subida, que casi nos hace pensarnos si no hubiera sido mejor tomar el camino que vimos antes.

Sube, sube y no queda otra, molinillo, equilibrio y mucha concentración.

Vamos subiendo, aparecen unas cancelas y el terreno se despeja de pinos, por un incendio en 1988 del que aun no se ha recuperado la sierra.

Seguimos, dejando a la derecha el desvio a la aldea abandonada de los Mansegosos, que intentamos visitar, pero la senda estaba impracticable, por lo que desistimos rapidamente.

Por la pista, al poco del desvio aparece a nuestra derecha la fuente del Goyete, que nos hace tomarnos un respiro en la interminable subida.

Ultimos 3 km y estamos arriba.

Por fin arriba en el puerto de Cumbres de Beas.

La pista desciende y nos lanzamos, para al poco llegar a una pista asfaltada que ya sin desnivel que subir, nos lleva para abajo, viendo el rio Beas a nuestra derecha.

En una curva un cartel nos despide del Parque Natural, en el cual hemos estado inmersos los últimos dos días.

Bajada, bajada y más bajada, y justo antes del rio Beas, tomamos pista a la izquierda dirección al pueblo.

La seguimos y ¡sorpresa! un corrimiento de tierras se ha llevado el camino completamente, así que bici al hombro y venga.....

Pasado, continuamos por la pista en bajada ya con la vista puesta en Beas, a la cual entramos por su paseo.

Han sido hace poco las fiestas de San Marcos y aún quedan los restos de las protecciones para la suelta del "Toro ensogao" donde el toro es el protagonista

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El toro Ensogao

El toro ensogado de Beas de Segura o fiestas de San Marcos es una de las tradiciones populares españolas más arraigadas que se celebran en el municipio de Beas de Segura, (Jaén), entre los días 22 al 25 de abril, en honor a San Marcos, corriendo toros y vacas ensogados por el recinto aderezado para tal fin. Es una tradición que se remonta a tiempo inmemorial.

Llegamos al hotel de hoy, Hotel Avenida, 50 € la doble.

Duchados, nos vamos a la calle de turistas, visitando:

Escultura de Unghetti del Toro ensogao

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, entre otros monumentos.

Como no encontramos donde comer, pues al hotel que nos vamos a nuestra ronda de bares y pedimos un bocata, que nos dicen que es enorme, pero al final....... no nos parece tan grande, más bien chico.

Y a la cama, que mañana queda rato

Dia 4 Beas de Segura - Aldeaquemada

Nos levantamos temprano y nos preparamos para iniciar otra maratoniana etapa, dejaremos hoy atrás las sierras de Cazorla y Segura y dormiremos en el Parque de Despeñaperros.

Desayuno de rigor.....

.... e iniciamos la etapa

Beas de Segura - Aldehermosa

Salimos de Beas por carretera, que abandonamos rápidamente para circular por carril por la izquierda del río. Barrizal en épocas de lluvia (en ese caso seguir por carretera y desviarse a los 4 km. hacia Villacarrillo y retomar el rutómetro en el p.k. 4.85). Más tarde pasaremos por encima de la carretera nacional Córdoba-Albacete. Aquí tomamos la cañada ganadera que bordeando las pistas del aeródromo El Cornicabral va a cruzar el río Guadalimar por el puente romano “Puente Mocho”.

Seguimos por pistas de riego entre olivares para ir a pasar por la aldea de Camporedondo y desde allí dirigirnos hacia Chiclana de Segura, población encaramada en el cerro de la Muela. La población bien merece desviarse de nuestra ruta y subir para admirar las vistas desde el Balcón de las Cuatro Provincias. Si decidimos no subir, nuestra pista bordea el cerro por la pista del abrevadero para salir de nuevo a carretera, que cruzaremos, junto a la Ermita de Nazaret. Por una pista agrícola asfaltada y más tarde por un carril, llegaremos a Aldeahermosa.

Unos metros por carretera que a estas horas de la mañana tiene más tráfico de lo que deseamos y en nada nos desviamos por camino, entre olivares y cruzando el rio Beas.

Seguimos y encontramos un túnel bajo una vía férrea que nos dice el rutómetro que nunca llegó a inaugurarse

Linea Baeza - Utiel

La línea de ferrocarril Baeza-Utiel, que unía las localidades de Baeza, en Jaén, y Utiel, en Valencia, se comenzó en los años de la dictadura de Primo de Rivera. La línea pretendía unir Andalucía oriental con el Levante para potenciar la economía y los intercambios comerciales entre ambas zonas de España. Sin embargo, tras terminar prácticamente todo el tendido, las estaciones y túneles, se abandonó. Aún hoy en día se pueden ver estaciones abandonadas en la Loma de Úbeda, algunos pueblos de la Sierra de Segura, como Beas de Segura y en la zona de Albacete.

Actualmente se está tratando de recuperar el trazado de las vías como una ruta verde.

Tras llegar a Utiel, esta línea atravesaba transversalmente la península con las principales estaciones en: Teruel, Alcañiz, Lérida, La Pobla de Segur y Saint Girons (Francia), siendo el tramo entre Lérida y Puebla de Segur el único en entrar en servicio de toda la línea.

Poco a poco nos vamos acercando a un aeródromo (El Cornicabral) donde iniciaremos un cambio de paisajes, dado que entramos en una zona olivarera, los olivos nos acompañaran hasta llegar a Chiclana de Segura y más.

Pasado el aeródromo, continaumos por una pista rota, que nos lleva a los pies del Rio Guadalimar, que atravesaremos por el puente romano conocido como Puente Mocho.

Puente Mocho y Venta de puente mocho.

Puente Mocho

El Puente Mocho es un puente romano sobre el río Guadalimar, situado entre los términos municipales de Beas de Segura y Chiclana de Segura, ambos en la provincia de Jaén

Se trata de un gran puente (de cien metros de longitud) con seis arcos de medio punto realizado con cantería de sillares alternando con mampostería de piedra caliza como paramento externo. La caja está rellena de hormigón de cal y piedras, los sillares, más resistentes, han sido empleados en la construcción de los arcos y las boquillas, mientras que la mampostería, más débil, se emplea en las paredes laterales que conforman los tímpanos.

[Pulsar sobre la imagen para ampliar]

Visitado y retratado el puente continuamos durante 7 kilómetros por buenas pistas agrícolas en busca de la pequeña población de Camporredondo.

Por donde entraremos por una túnel inundado bajo la carretera.

Y atravesaremos la aldea, que no tiene nada de especial, para pasarla e iniciar una dura subida por olivar hasta dar vistas a Chiclana de Segura.

Por fin vemos ya Chiclana, pueblo al que no subiremos para roderarlo y seguir por camino asfaltado buscando Aldehermosa.

Seguimos la pista del Abrevadero, hasta llegar a él, poco depués la pista se convierte en camino asfaltado, lo que nos hace tomar rodar con menor dificultad.

Dos kilómetros después de tomar la pista, pasamos cerca de la Ermita de Nazaret, lugar donde paramos para hacer unas fotos.

Para continuar por nuesta pista.

La pista se acaba cerca de un gran cortijo, desde aquí a Aldehermosa tomaremos pistas de tierra, que menos mal que el tiempo era seco, en invierno tienen que estar completamente embarradas.

Ya tenemos Aldehermosa a la vista, sólo nos quedan unos cientos de metros para llegar.

Iglesia de Aldehermosa.

Entrando nos encontramos con la cartera del pueblo, y le preguntamos donde habría una tienda para comprar algo y comer, nos comenta que el numero 37 de esta misma calle. Como se nota que es cartera, cualquier otra persona nos hubiera dicho "dos casas más abajo de esa que tiene los balcones azules..."

Aunque son las 12, en el tramo que nos queda no hay nada para comer ni beber, decidimos almorzar ¡ya! y la sombra de la iglesia es un buen lugar.

Comidos buscamos algo de agua y la encontramos en una fuente, cerca unos chavales estaban ya tirando de litrona a las 12.30 de la mañana, nos comentan que desde hace algunos meses ven a muchos ciclistas pasar y tirar por el camino buscando Aldeaquemada, que ellos ni en moto van tan lejos, jajajajaja.

Iniciamos el tramo

Aldeahermosa - Aldeaquemada

Desde Aldeahermosa, cuyo casco urbano cruza la antigua Vía Augusta (hoy Calle Real) dejaremos el asfalto para internarnos en Sierra Morena.

Durante casi 40 kms de pista se atraviesan zonas de monte agreste, se cruzan los cauces de los ríos Dañador y Guadalén para después ir ganando altura hacia Aldeaquemada.

Hasta el cortijo de La Ballestera encontraremos tres fuentes, aunque a partir de este punto, tendremos más subida y no habrá puntos de agua hasta el final del tramo.

Al llegar a un cuádruple llamado “Cuatro Caminos” giraremos a la izquierda para seguir al principio la “Cañada Real de los Serranos” y después tras abandonar la vía pecuaria y pasar por el abandonado Cortijo de los Tejos, pasaremos por bellos parajes solitarios. Un finca municipal de caza con paso especial para los ciclistas.

Antes de llegar a Aldeaquemada pasaremos al lado de la impresionante Cascada de La Cimbarra.

Iniciamos la subida por una pista recta pero que se empina, desde aquí y hasta Aldequemada todo serán pistas en buen estado.

Entramos en Sierra Morena de nuevo y el paisaje de olivos desaparece, y vuelven las encinas, y el olor a sierra.

Subidas y bajadas, la tónica de esta etapa.

Primera de las tres fuentes que nos encontraremos en el camino, la Fuente del Puerco,  que tiene un pequeño problema, que aunque el agua es buena, tiene un sabor a hierro que no apetece beber.

Continuamos en subidas y bajadas hasta llegar a la casa del Puerto.

Desde este punto, iniciamos una bajada buscando el rio Dañador de más de 6 kilómetros, bajada que luego habrá que volver a subir, pero eso ahora mismo no nos importa.

En plena bajada y en una curva encontramos la segunda fuente, la Fuente del Vaquerizo, esta sí de aguas sin sabor y que aprovechamos para hacer una descanso.

Continuamos bajando hasta llegar al mismo rio Dañador, que cruzamos por un vado y continuamos por pista, ahora en subida, buscando el Cortijo de la Ballestera.

Aunque no es la subida del día, esta parte con el calor se nos atraganta algo.

Llegando al Cortijo de la Ballestera

Fuente de la Ballestera, última fuente que encontraremos en los 25 kilómetros que nos quedan hasta finalizar la etapa de hoy.

Miramos el rutómetro y vemos que queda un buen rato de subida, y como vamos bien de tiempo, decidimos hacer un alto en el camino y descansar un poco las piernas, esto es lo bueno de ir sin mucha prisa.

Descansados, iniciamos la primera subida, corta que nos dará vistas al rio del Guadalén, para después iniciar la subida constante hasta la zona de cuatro caminos.

Iniciamos el camino y en nada ya hemos subida bastante desnivel.

Coronado el primer puerto iniciamos una bajada buscando el cauce del Guadalén, en todo este camino, solo dos coches de la Junta de Andalucía con operarios de mantenimiento nos han adelantado.

Bajaaaaaaaaaaaaaaaando.

Y sobre el puente del Rio Guadalén.

Ahora si comienza la subida, que con el calor, y las pocas sombras se nos hará larga, larga.

Ir preparando los pasaportes.

Vamos que ya queda poco

Ya casi al final

Y por fin arriba, tras 15 kilómetros de subida, llegamos y tomamos por una pista en peores condiciones que la que llevábamos, dirección al Cortijo del Tejo, ya cerca de Aldequemada.

Las burras aparcadas a la entrada.

Un rato de descanso y volvemos al camino, que desciende suavemente.

A la entrada a la finca municipal de caza, el camino es cortado por una cancela, con un paso para senderistas y ¿ciclistas?, pues no, el paso no es para ciclistas y nos vimos negros para poder pasar por él.

Por la finca, con algún ciervo en la lejanía.

Dentro de la finca entramos en las inmediaciones de la Cascada de la Cimbarra, declarada Paraje Natural.

Con alguna subida y buenas vistas

Saliendo de la finca, por otra cancela.

Bajada ahora hasta el mismo arroyo de Martín Pérez que cruzamos y ahora viene una dura subida......, que decidimos posponer para ir a visitar la Cascada del Cimbarrillo que esta cerca y merece la pena el ir.

Y a ello nos ponemos.

Cascada del Cimbarrillo.

Visitada la Cimbarrilla iniciamos la dura subida hasta el inicio del sendero a la Cimbarra.

Y ya puestos vamos a visitar la Cimbarra.

La Cimbarra desde abajo.

Cascada de la Cimbarra.

La Cimbarra es una espectacular cascada de agua de unos 40 metros de altura se encuentra formada por el rio Guarrrizas. dista unos dos kilómetros del pueblo en dirección sur y tiene la categoría de Paraje Natural.

Y desde más arriba.

Y ya de vuelta son 2 kilómetros que nos parecen eternos, y que para más inri, nos equivocamos y tuvimos que deshacer de nuevo, dado que la casa estaba en las afueras del pueblo, y nos la pasamos.

Casa Rural de La Cimbarra, el mejor trato que hemos tenido en todos estos años de ruta.

Y como venimos fritos, Ángel, el dueño, nos invita a algo fresquito, iniciando allí mismo la ronda de bares.

Duchados nos damos una vuelta por el pueblo, más bien por su plaza, ya que de alli no salimos,

Iglesia.

Casa Consistorial.

Y vuelta a la casa donde Mercedes y Ángel nos tenia preparada una comida para chuparse los dedos

Y a la cama que mañana más.

Dia 4 Aldeaquemada - Baños de la Encina

Temprano, pero sin madrugones estamos preparados, Ángel nos vuelve a recibir con un desayuno de los de verdad, que nos deja repletos.

Antes de salir nos dan unas recomendaciones y nos avisan para que tengamos precaución con el camión de la basura, por lo grande del mismo y por lo estrecho de la carretera. Consejos que agradecemos.

Aldequemada - La Carolina

En este tramo se atraviesa el Parque Natural de Despeñaperros. A pesar de la dureza y longitud del tramo, resulta excepcional por las vistas del desfiladero desde la carretera de Aldeaquemada y las sierras que se atraviesan plagadas de especies cinegéticas (es prácticamente seguro el cruzarse con animales en libertad) y tierras cargadas de historia. Pues además de pasar restos de calzadas romanas, aquí empezó la reconquista de Al Andalus en la Batalla de las Navas de Tolosa. Al recorrerse esta zona se entiende como durante siglos estas sierras fueron frontera natural de los reinos cristiano y musulmán y por qué aquella batalla fue tan decisiva para la reconquista.

Se parte de Aldeaquemada por la carretera a Santa Elena, una estrecha y sinuosa carretera que es la única vía de comunicación del pueblo con el resto de Andalucía. Así se llega al río Despeñaperros en el centro del desfiladero. Para aquí tomar una pista que recorre el corazón del parque Natural y salir, pasando por los restos de una antigua vía romana por Miranda del Rey, las ruinas del Balneario de La Aliseda, al pueblo de Navas de Tolosa, muy cerca ya de La Carolina.

Salimos por carretera, la verdad es que no vamos a abandonarla siguiendo los consejos que nos han dado, por lo que estos primeros kilómetros van a ser todos por asfalto, con una carretera solitaria y de buen firme.

Los primeros 15 kilómetros hasta el Puerto de Mojón Blanco, todo será subida llevadera, pero subida.

Y en un recodo del camino, como no, Sierra Nevada.

En el Puerto de Mojón Blanco junto a una antena de telecomunicaciones, termina esta primera subida, ahora una bajada tranquila hasta el Collado de los Jardines.

Bajando, con las primeras vistas al paso de Despeñaperros

Ya vemos los puentes sobre el rio del paso.

Collado de los Jardines, la casa del fondo es el Centro de Interpretación del P.N. Despeñaperros.

El camino cambia, aunque el asfalto está perfecto, empezamos una bajada por curvas muy cerradas que hacen pás peligrosa la bajada.

Ten cuidado con el camión de la basura juancho.

Las vistas a los nuevos viaductos de Despeñaperros se hacen cada vez mejores.

Nuevos viaductos de Despeñaperros

4.456 m. de túneles y 3.913 de viaductos del nuevo trazado de la A-4 entre Ciudad Real y Jaén

Iniciamos la bajadas por la zona de curvas

De repente oimos un ruido, y pom el camión de la basura que nos encontramos

Sequimos bajando, ya cada vez mas cerca del rio

Hata llegar al mismo Rio

Seguimos por carretera y en este punto tenemos que pasar por debajo del viaducto, saltándonos el quitamiedos y continaundo por debajo.

Cruzamos al otro ramal de la autovía por debajo. Tras cruzar seguimos recto por camino, cruzaremos una barrera y cogemos el camino a la derecha en dura subida. pasaremos cerca de las Las Correderas. Casa forestal abandonada al pié de la autovía. Giramos a la izquierda por pista forestal e iniciamos una muy larga subida de 10 kilómetros que unque sin grandes desniveles, la iremos sufriendo.

Y eso sigue, aunque ya estamos cerca del castillo de Castro Ferral.

Un último esfuerzo y estamos arriba del todo, bueno, en la base del cortafuegos, ¿subimos hasta el castillo?, pero subimos ¿montados?, pues montados que subimos.

Alli al fondo.... el castillo

Pues hasta arriba que llegamos pedaleando.

 

Castillo de Castro Ferral

Castillo de Castro Ferral

El Castillo del Ferral o de Castro Ferral, está situado en Sierra Morena, en el término municipal de Santa Elena, en el puerto del Muradal o de La Losa, paso histórico entre Andalucía y La Mancha. Su nombre en las crónicas árabes es Hisn el 'Iqáb.

Se trata actualmente de un yacimiento arqueológico bastante complejo, con vestigios de fortificación en tierra, tapial y mampuesto. Existen restos de muros y torres en sus lados oeste y sur-oeste, con un núcleo central de cal y arena, de 1,65 m de anchura, y ligeros vestigios de un aljibe. Algunos autores datan la parte más antigua (la de tierra), con anterioridad al período almohade.

Con frecuencia se confunde este castillo con el de las Navas de Tolosa, incluso desde épocas antiguas aunque se trata de dos fortalezas diferentes.

Esta confusión puede derivar del hecho de que, en vísperas de la batalla de las Navas de Tolosa, esta fortaleza del Ferral fue abandonada por sus defensores almohades ante el avance cristiano.

La primera referencia histórica sobre este castillo, data de 1169, cuando fue conquistado por la Orden de Calatrava, aunque luego volviera a manos musulmanas.

Vistas hacia Santa Elena. [Pulsar la imagen para ampliar]

Y para que quede constancia que nosotros subimos.

Al retomar la bajada, unos operarios que estaban desbrozando, nos comentan que de fumar nosotros poco, ¿no?, Pues tienen razón, poco.

Seguimos subiendo, pero ya queda nada de subida, y desde ese momento una bajada de más de 20 kilómetros por la sierra nos llevará a La Carolina.

Y por fin ya en el cruce con la aldea de la Magaña (poblado de Colonos abandonado, de época de Carlos III). iniciamos una bajada, en un principio bastante pronunciada por curvas que se suaviza por la zona de Miranda del Rey.

Descendiendo........

Pasamos cartel a un área recreativa, qeu creemos con agua, la visitamos pero esta abandonada, por lo que seguimos descendiendo, pasando junto a los "Empedraillos" restos de una calzada romana o camino medieval.

Cerca de Miranda del Rey

Salimos del Parque Natural en esta barrera. Miranda del Rey está a poco.

Llegamos a Miranda del Rey, pensamos en parar a tomarnos algo, pero al ir a mirar el rutómetro nos dice que no tiene servicios, ni bar siquiera, por lo que pasamos y seguimos el camino.

Iniciamos pasado Miranda, un camino precioso a la vera del Rio de La Campana. El GPS nos dice que vamos por encima de una calzada romana, y una piedras muy trabajadas al lado izquierdo nos lo confirma.

A los 3 Km llegamos a una carreterilla asfaltada que tomaremos durante los próximos 5 Km. Pasaremos por los restos de un Balneario (La Aliseda) e iremos a parar a la via de servicio de la N-4.

Llegando al antiguo balneario y hoy pequeña área recreativa.

Balneario de la Aliseda

Don José Salmerón y Amat erigió un balneario en la Fuente de la Salud, en 1907 construyó un hotel con 100 habitaciones, gran comedor general y otro de lujo, salón de tertulias, sala de baile y una Capilla con Cripta para los Salmerón. También levantó unas casitas que alquilaba.

Hoy del afamado Balneario solo quedan en pie algunos restos de las edificaciones. Este Balneario fue visitado por personas importantes de toda España que llegaban por ferrocarril hasta la estación de Santa Elena, situada a unos 10 Km y eran trasladados desde allí en diligencias hasta el hotel del Balneario.

Por este balneario pasaron personajes como Carlos de Borbón, cuñado de Alfonso XIII, y su esposa, Maria Luisa de Orleans, madre de Doña Mercedes y abuela del rey Juan Carlos I; también Práxedes Mateo Sagasta, presidente del Consejo de Ministros, y fue en La Aliseda donde se fraguó la carrera política de Niceto Alcalá Zamora, con ayuda de José Salmerón

Parte de la carretera comparte recorrido con el GR 48, tal y como nos indican los distintos carteles.

Desde la carretera podemos ver en la lejanía el Castillo de las Navas de Tolosa

Castillo de las Navas de Tolosa

Se trata de un típico castillo situado sobre un roquedal, con muro perimetral, del que quedan sólo algunos lienzos, y un bastión hexagonal, construido en tapial, con torre de 14 m de altura bien conservada, y con restos de decoración imitando sillería. Los restos de muralla son especialmente visibles en la zona sureste.

Su denominación en las crónicas árabes es confusa, pudiendo corresponder tanto a Hisn Aloqban, como al Hisn Salim.

 

Abandonamos la tranquila carretera para tomar por la via de servicio de la Autovía, junto al tentadero de Orellana-Perdiz, de ahí ya por una carretera con algo más de tráfico ponemos las miras en las Navas. Hemos pensado en comer aquí, pero por la pinta nos iban a dar la clavada del día, asi que seguimos.

Entrando en las Navas de Tolosa.

En la plaza y junto a la iglesia vemos una bar, y allí mismo caen algunas y un buen bocadillo.

Fuera hace un calor insoportable, se nota que hemos bajado ya al valle del Guadalquivir.

Muy a nuestro pesar iniciamos la marcha hasta La Carolina, muy cerca de las Navas, entrando a la misma por el polígono industrial y el monumento a la batalla de las Navas.

Monumento a la Batalla de las Navas de Tolosa

Su inauguración fue el 17 de Julio de 1881, obra del Arquitecto Manuel Millán López y el escultor Antonio González Orea, para conmemorar la victoria cristiana, con Alfonso VIII al mando, sobre los Almohades de Al-Nasir, en Julio de 1212, en el antiguo lugar conocido como Navas de Tolosa.

En primer lugar encontramos la figura en bronce de Martín Halaja, pastor que mostró el camino a las tropas cristianas para llegar a la zona del enfrentamiento sin ser descubiertos. En segundo lugar encontramos esculpidos en piedra a Pedro II rey de Aragón “El Católico”, Alfonso VIII, rey de Castilla “El Batallador”, Sancho II rey de Navarra “El Fuerte”, El Arzobispo de Toledo D. Rodrigo Jiménez de Rada y al señor de Vizcaya D. Diego López de Haro, dispuestos de derecha a izquierda y sobre unos grandes muros, símbolo de los duros y angostos caminos que representa Sierra Morena.

Y continuamos adentrándonos en el pueblo y visitando sus monumentos.

Torres de la Aduana

Construidas para flanquear el paso a la plaza de la aduana, donde se cobraban los impuestos y peajes. En 1792, fueron trasladadas para guarecer la entrada norte de la ciudad. En el plano original de la ciudad se diseñó levantar una torre por cada vértice de la ciudad. Construcción de estilo Neoclásico, con una asombrosa sencillez, es uno de los monumentos mas conocidos y representativos de la ciudad. Estas construcciones pretendían dar una arquitectura señorial a la Capital de las Nuevas Poblaciones y una revolución al urbanismo de la época. En 1996 se anexaron al monumento placas de cerámica que hacen mención a los bandoleros de Sierra Morena y a la entrega del Fuero de las Nuevas Poblaciones de 5 de Julio de 1767.

El ayuntamiento.

Calle Jardines

Es la primera calle trazada en el proyecto de La Carolina de Olavide en 1767. Une las Plazas del Ayuntamiento (Mesones en su origen) y de la Iglesia. Su diseño se le atribuye al ingeniero militar Desnaux. Sus primeras casas de estilo Colonial, se construyeron iguales por parejas, de un solo cuerpo y dos plantas. En la planta baja una puerta central y dos ventanas a ambos lados, en la planta superior tres ventanas en toda la fachada. Su particularidad radica en los jardines delanteros, cosa poco común en el estilo colonial y que da nombre a la calle. Fueron edificadas para funcionarios y personalidades en un principio, con el apogeo minero pasan a ser propiedad de los máximos dirigentes de las compañías mineras que las retocan dándoles el aspecto señorial que aún conservan.

Palacio del intendente (parte de la izquierda en la foto)

Su construcción data de finales del siglo XVIII, sobre el convento de La Peñuela, siendo sede de la Superintendencia de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía. En 1835 pasa a ser propiedad del Gobierno Civil de Jaén al cesar el Fuero de Población y suprimirse la Intendencia. En esta época fue vendido y desmantelado y dedicado a escuela, oficinas, sede de la Guardia Civil, de un destacamento de Infantería, del telégrafo e incluso de varias familias pobres de la zona. Hasta 1871 fue sede del Ayuntamiento. Ya en el siglo XX parte del edificio pasa a ser un teatro, en 1945 pasa a ser propiedad municipal y es cedido al Ministerio de Agricultura, para el Servicio Nacional del Trigo en 1958. Es en 1972 cuando vuelve a ser propiedad del municipio. Su construcción de estilo Neoclásico de orden monumental y coronado por el escudo de Carlos III, hace de este edificio el emblema de La Carolina como Capital de Las Nuevas Poblaciones.

 

Iglesia de la Inmaculada Concepción (parte de la derecha en la foto)

Construido inicialmente en 1578, por los frailes carmelitas, en honor a la Virgen del Carmen, donde ya estuvo San Juan de la Cruz. En 1767, el convento es expropiado y utilizado por Carlos III para la fundación de La Carolina. La iglesia se reforma y amplía para formar parte como Parroquia de la población en honor a la Inmaculada Concepción, patrona de España y del proyecto colonizador. La nave principal se amplía y se añaden dos laterales desde el presbiterio, creando junto a la sacristía y a varias capillas una planta armoniosa e irregular. La fachada conserva su estilo carmelitano mezclado con pinceladas neoclásicas y barrocas coloniales. La mayor alteración se acomete en 1900, adosando al templo la actual torre-campanario.

Aunque ell calor aprieta, vemos que nos quedan solo 22 kilómetros y decidimos no pararnos y continuar.

La Carolina - Baños de la Encina

Tramo entero por caminos. Recorreremos la cuerda de la sierra por un paisaje adehesado. A nuestra derecha en algunos momentos veremos el valle del río Grande, y a nuestra izquierda el valle del Guadalquivir y un mar de olivos y las poblaciones de Guarromán y Carboneros.

El recorrido apenas presenta dificultad física por ir cresteando por suaves colinas, aunque habrá que estar atento a la orientación en un par de puntos del recorrido, así como al ganado suelto en algunas partes. Pasaremos por los cortijos de Los Ruices, Los Cuellos, Los Quintos, La Nava y Salcedo.

La última parte del tramo es una pista llana, el “Camino de Majadavieja” que nos permitirá llegar tranquilamente a Baños de la Encina.

En subida dejamos La Carolina por el camino a la aldea de El Guindo y el Centenillo.

A nuestras espaldas dejamos La Carolina, para poner vistas a su sierra y sus dehesas.

Volvemos a la sierra, la pista en todo este tramo presentará un firme en perfectas condiciones.

Al pasar por fincas de ganado, los pasos canadienses serán una constante en todo el recorrido.

Y los cruces a las distintas fincas, que gracias al GPS no tuvimos problema.

Precioso el camino por estas dehesas.

Las fincas que pasamos son de ganado bravo y en algunos tramos los toros estaban en el mismo camino y eso asustaba bastante.

Otras veces demasiado cerca...

Y otras veces lejos, pero con una mirada........

Y por fin después de algunos kilómetros entre toros, salimos, dejando atrás las fincas, y cerrando no sea que se escape uno y nos persiga.

Al fondo vemos la población de Carboneros, nosotros en bajada dejamos a la derecha el cortijo.

En un alto y poco antes de la bajada al cortijo de la Casa de la Nava, vemos las colas del Embalse del Rumblar.

Pasado esta subida y en bajada no nos damos cuenta que debemos de girar a la izquierda y nos lanzamos al cortijo, cuando vemos que estamos equivocados, por no desandar lo andado tomamos la pista de entrada que nos lleva a una cancela que tenemos que saltar con bici y alforjas.

Ya en el camino correcto llegamos al cortijo de Salcedo, donde tomamos a la derecha en busca de Baños.

Por pista ya, deseando terminar esta etapa.

Ermita de Jesús (o Santo Cristo) del Camino. A la izquierda se va la Ermita grande de Baños, de la Virgen de la Encina, que confundimos con un cortijo señorial, destino de una romería. Nosotros recto seguimos por nuestra pista.

Ya vemos Baños, su iglesia y su castillo. la etapa de hoy se termina.

¡Llegamos! nuestro alojamiento de hoy: Palacio de los Guzmanes, 50 € la doble precio especial por ser trasandaluceros. Un antiguo convento rehabilitado.

Duchados y repuestos del palizón, lavamos la ropa, que falta le hacía, y nos vamos a dar una vuelta por el precioso casco antiguo del pueblo.

Y nos vamos de turismo.

Iglesia de San Mateo

La iglesia parroquial de San Mateo se erigió en el último tercio del siglo XV con traza gótica para su nave como muestran sus arcos apuntados y bóvedas de terceletes. También la portada lateral es gótica, mientras que la principal, labrada en 1576, es manierista. Su torre de base octogonal, articulada en tres cuerpos y rematada por pináculos, fechada en 1596, se inspira en la arquitectura de Vandelvira.

Y su castillo

Castillo de Bury Al-Hammam

Mandada levantar por el califa cordobés Alhaken II y finalizada en el año 357 de la hégira (968 d. C.), la fortaleza califal de Baños de la Encina es una de las fortalezas musulmanas mejor conservadas de Europa, pues mantiene prácticamente el recinto  original al haber  sufrido   pocas transformaciones en época cristiana.

Dispone de catorce torreones rectangulares y uno pentagonal, que adopta esta forma por la necesidad de adecuarse al quiebro que realiza la muralla en esta zona. Sobre una de las torres originales se introdujo la principal modificación cristiana, la Torre de Homenaje (también conocida como Almena Gorda), de la que carecen los castillos musulmanes.

Esta torre no mira hacia la campiña sino hacia el interior de la población, proyectándose por encima de ella, lo que indica su transformación con el discurrir de los años en un edificio señorial.

Fue declarado Monumento Nacional Histórico-Artístico en 1931 y está incluido en el catalogo general del patrimonio histórico Andaluz. desde 1969 tiene el privilegio de hondear en su torre del homenaje la bandera azul coronada de estrellas del Consejo de Europa, privilegio otorgado con motivo de la celebración del milenio de la construcción del castillo. Sólo dos castillos europeos tienen este privilegio, el de Baños de la Encina y el de Florencia en Nápoles.

Visitados sus monumentos preguntamos para iniciar nuestra ronda de bares, nos comentan existen sólo dos. Vamos a buscarlos y el primero cerrado, no pasa nada, vamos a por el segundo y nos comenta que de cocina hoy martes nada de nada, así que sin tiempo para comprar en una tienda, nos vemos comiéndonos algunas barritas.

En el hostal, que es restaurante pero la cocinera estaba enferma, al comentarle nuestra situación nos propone hacernos unos bocadillos de queso, a lo que aceptamos.

Y comiéndonos los bocadillos, aparece con una tele de su casa para que vieramos el fútbol de la Champions. ¡Detallazo para el dueño!.

Comidos, cosa que no esperábamos, nos vamos a descansar, que mañana acabamos con la aventura, con una etapa de más de 100 kilómetros.

Dia 5 Baños de la Encina - Cardeña.

Nos levantamos, sin prisas y nos preparamos para la etapa de hoy, una etapa que será la última de la transándalus, cuando terminemos habremos acabado nuestra aventura.

Desayunamos en el mismo hostal, el dueño nos invita al desayuno y nos cuenta cómo ha tenido que reconvertirse a hostelero por la crisis y venirse de Madrid de la empresa química donde trabajaba y rehabilitar esta casa familiar para seguir tirando.

También nos comenta que son muchos los ciclistas que pasan por el hostal realizando la ruta y nos dice que él también era ciclista, pero que lo fue dejando y algun día le gustaría volver a subirse.

Nos hace una foto en el patio del hostal con el ayer y hoy de la bici de montaña...

.... y nos despedimos de él deseándole suerte y comenzamos nuestra ruta. Por delante 100 Km y el terminar de dar la vuelta a Andalucía.

Baños de la Encina - Andujar

Partimos del pueblo de Baños de la Encina, localidad donde se puede ver el impresionante Castillo de Burgalimar. Construido en el 968, sin utilizar piedra.

La salida del tramo se encuentra en la plaza del ayuntamiento, desde donde partiremos por carretera rodeando el cerro del castillo para luego desviarnos a la derecha en dirección al pantano del Rumblar (JV-504-A), donde tendremos que pasar por encima de la presa y ya empezar el carril que nos lleve hacia Andújar. Pasaremos por varios cortijos y fuentes, los cuales bordearemos. En la zona del cortijo de Gorgogil , zona de cría del lince ibérico, nos desviaremos de la pista que llevábamos para continuar por otra, la JV-5015, a la izquierda con algunos tramos muy pedregosos. También por esta zona será habitual cruzarnos con población de cérvidos. Una vez ya en el valle del Guadalquivir primero 5 kms. por carretera local hasta la zona de chalets de Los Rubiales y luego otros tantos por pista nos acercarán hasta Andújar, entrando por las proximidades del Hospital.

Salimos por calles empinadas, buscando la carretera que nos acercará al embalse del Rumblar, atrás va quedando el imponente castillo y la iglesia.

A poco más de 1,5 Km nos desviamos ya buscando el Rumblar, por carreterilla.

Hasta llegar al mismo embalse, que cruzaremos para tomar un camino semi-asfaltado que nos adentrará en la sierra.

Embalse del Rumblar

El Embalse del Rumblar fue construido en 1841, está situado en el cauce del río Rumblar, formando parte de los municipios de Baños de la Encina, La Carolina y Santa Elena

Tomada la pista, iniciaremos un ligero ascenso hasta un poco después del cortijo del Gorgogil. Son 10 Km pero el desnivel no será para nada exagerado.

Pasamos a la vera de fincas privadas con carteles que nos recuerdan a otros lugares de la Trans, o no?

Cartel famoso en la Transándalus de prohibido coger pollos, pasado el pueblo de Nigüelas.

Por dehesas de caballos, dejando atrás algunas fuentes, unas con agua y otras secas.

Cerca ya del fin de la subida.

Finalizada la subida, continuamos por la pista que traemos, hasta que nos tenemos que desviar a la izquierda, un cartel nos informa que la carretera está cortada, pero es para vehículos, una bici pasa con precaución.

El camino poco a poco mejora, hasta que de repente pasa a una zona de cantos rodados, en subida, que nos hará muy dificultoso el rodar.

Por suerte este tramo empedrado, dura poco y pronto salimos a una pista en muy buenas condiciones.....

.... que al poco se vuelve otra vez pedregosa en bajada.

Seguimos bajando y el firme mejora de forma sustancial, con lo que la bajada se torna rápida, muy rápida para plato grande.

Pasando por el cortijo de San Miguel tomamos a la derecha, en bajada, buscando una pista muy muy ancha.

Por el pistón camino de una carreterilla local que nos llevará hasta los Rubiales.

Cruzando el rio Escobar por puente iniciamos el tramo asfaltado, desde este momento y hasta llegar a Venta del Charco, no volveremos a pisar pista de tierra excepto algunos tramos que serán casi anecdóticos.

Durante 5 kilómetros iremos por carretera local, sin apenas tráfico, lo que nos da para hacer el chorra.

En una curva, nos desviamos a las casas de Los Rubiales, cambiando la carretera por un camino asfaltado que pasa cerca de una planta de energias renovables.

Y ya es todo seguir dicha pista hasta entrar a Andujar por la misma puerta del hospital y las primeras casas del pueblo.

Al entrar por la zona de polígonos, vemos un supermercado y como es temprano para comer, nos tomamos un "tentempie" allí mismo, en una jardín cercano.

Y atravesamos Andujar buscando el inicio del siguiente tramo.

Junto a las instalaciones de la Piscina Municipal buscando el "puente romano"

Pasando el puente romano, con muchisimo tráfico.

Iiniciamos el tramo:

Andujar - Marmolejo

Tramo de nula dificultad para sus apenas 10 Km. a no ser posibles problemas de ciclabilidad a mitad de camino, donde unos 900 metros sin asfaltar, a campo a través prácticamente, pueden ponernos en dificultades si el piso está embarrado. Circularemos en todo momento paralelos, y en alguna ocasión a apenas unos metros del Río Guadalquivir.

Como alternativa para salir de Andújar, tras salir por el puente romano, continuaremos por la vía de servicio de la autovía (discurre por la antigua N-IV), donde encontraremos dos hoteles a la salida de Andújar, para luego seguir por la A-420 hasta Marmolejo.

Iniciamos el tramo junto a unas casas derruidas y unas "flechas verdes", flechas que poco a poco están señalizando el paso para los trasandaluceros.

El camino es casi llano, por pista asfaltada a la vera del rio, excepto en algún tramo que parece que están de obras, el resto del camino llano hasta Marmolejo....

.... llano, llano, casi; un repecho antes de llegar a Marmolejo.

Llegamos, y como sigue siendo temprano y no tenemos hambre después de la comida de Andujar, decidimos tomarnos algo fresquito y continuar la ruta.

Atravesamos Marmolejo buscando el puente renacentista, por el camino rellenamos agua y nos preparamos para la subida del día.

Pasando por el Gran Hotel Balneario

El Balneario

Edificio de estilo ecléctico de inicios del siglo XX, con dos alas cubiertas por terrazas y cuerpo central con dos plantas, con cuatro torres miradores y tejado inclinado saliente de cornisa. Al inicio del S. XXI se ha sometido, junto a su entorno, a una interesante rehabilitación y recuperación.

Abandonamos Marmolejo, para iniciar el siguiente tramo y último de esta ruta.

Marmolejo - Cardeña

Salimos de la población por la A-420, cruzamos el Guadalquivir por el puente renacentista y nos dirigimos por carretera a la Presa del Yeguas, donde entraremos en la provincia de Córdoba En este punto comienza el sendero GR-48 (que podremos seguir como alternativa para dormir en Montoso y al día siguiente subir a Cardeña). Dejado el desvío-alternativa del GR-48, iniciamos ascenso para abandonar el Valle del Guadalquivir por la carretera que traíamos, que no la dejaremos hasta que ya entrados en la Comarca de Los Pedroches, en la Venta del Charco (Venta, evocando los establecimientos que jalonaban los caminos).

Allí tomaremos un sendero señalizado que por una zona adehesada (encina, alcornoques, quejigos) de gran belleza donde no será raro toparse con ciervos incluso algún gamo, y que cuenta con la única población de roble melojo de la provincia.

En Cardeña podremos reponer el estómago con los productos del cerdo ibérico, estrella de la dehesa de la zona, y de la caza.

A esto solo le quedan 35 Km, pero unos 35 muy muy duros.

Llegando al rio Guadalquivir que es atravesado por el puente renacestista.

Puente renacentista

Construido entre 1550 y 1587, está compuesto por siete arcos de medio punto entre los que se desarrollan bóvedas de medio cañón, apeados en pilas

Y a su vera están los restos del balneario, que fueron destruidos en la riada del 2010, entre otras riadas

Riada del 63

Riada del 2010

Aspecto actual

Continua la ruta por carretera local sin trafico y en ligero ascenso, vamos buscando el embalse del Yeguas, que poco a poco nos aparece a nuestra derecha.

Pantano del Yeguas

El Embalse del Yeguas se inauguró en el año 1989 y está situado en el cáuce del río del mismo nombre, entre los municipios de Montoro y Marmolejo, separando las provincias de Córdoba y Jaén. La presa se encuentra a unos 16 km de la localidad de Montoro, a 10 km de Marmolejo y a 13 km de la localidad de Villa del Río.

Con la construcción de la Presa del Yeguas se inundaron 5 viviendas y el puente del siglo XIX, que permitía cruzar el río, quedó bajo las aguas.

El pantano marca el límite con la provincia de Córdoba

Provincia de Córdoba

El recorrido por la provincia de Córdoba lo vamos a situar en la población de Marmolejo (Jaén). Saldremos por la carretera A-420 dirección Cardeña y tras cruzar el río Guadalquivir comienza una dura subida de un par de kilómetros entre olivar.

Pasaremos el límite provincial, justo en la Presa del Río Yeguas. Un poco más adelante de este punto comienza una larga, aunque suave ascensión, por la A-420 para abandonar el Valle del Guadalquivir y llegar a la Comarca de Los Pedroches tras superar el alto de Españares.

La Venta del Charco será la primera población desde la cual, pasando por el único bosque de roble melojo de la provincia de Córdoba pasaremos por la Aldea del Cerezo (aldea rehabilitada para el turismo) y más tarde a Cardeña.

Los Pedroches es un valle formado por suaves colinas con un paisaje adehesado de encinas. Estas pequeñas ondulaciones facilitan el tránsito en bicicleta pues no encontraremos ninguna dificultad montañosa a lo largo de nuestro paso por la comarca.
Después del sucesivo abandono de la actividad minera la industria agroalimentaria basada en el cerdo ibérico se ha constituido como el motor fundamental de la Mancomunidad de municipios.

Es una zona de alto valor ecológico destacando el Parque Natural de Cardeña-Montoro y los ecosistemas del río Guadalmez y Guadamatilla. También es uno de los últimos reductos del lince ibérico.

Las poblaciones de la comarca por las que pasa TransAndalus son: Cardeña, Villanueva de Córdoba, Pedroche, El Guijo e Hinojosa del Duque. Desde esta última accedemos a la comarca del Valle del Guadiato, la otra zona que conforma la Sierra Morena cordobesa.

La comarca de Los Pedroches, gracias a su gran pasado ganadero conserva una extensa red de vías pecuarias que nos han llegado casi intactas hasta hoy. Por ellas llegaremos hasta El Guijo donde conectamos con la Cañada Real Soriana también conocida en esta zona como Cordel de la Mesta. En El Guijo la cañada se bifucaba: un ramal hacia el sur y otro hacia el oeste, señalizado como sendero de largo recorrido GR-39 que será el que utilicemos hasta Fuenteobejuna.

El Valle del Guadiato se extiende por el noroeste de la provincia de Córdoba cuyo vertebrador común es el río Guadiato. Las poblaciones de esta Mancomunidad por las que pasaremos son: Valsequillo, La Granjuela y Fuente Obejuna.

Y ya desde aquí todo es subida continua hasta Venta del Charco, o más concretamente hasta el alto de Españares.

Y a subir nos ponemos, a las 3 de la tarde con un calor de justicia.

Llegando a Venta Charco Novillo, venta en el camino que a la que no entramos para seguir el camino. El rutómetro nos dice que es buen lugar para comer chorizo casero, pero con la que estaba cayendo, como para comer chorizo.

Entramos en el Parque Natural de las Sierras de Cardeña y Montoro.

Breve descanso antes de llegar a la parte más dura del día.

Llano de los Rasos, un breve descanso para afrontar la parte mas dura de esta subida, una serie de curvas y recurvas que durante los próximos 5 Km nos harán ganar altura muy rapidamente.

Sube y sube

Hasta que por fin llegamos al Alto de Españares, fin de la subida continua.

Ahora nos tocan una serie de sube/baja cortos, y en nada ya estamos en la Venta del Charco.

Breve parada para beber agua en una fuente e iniciar el tramo final por pista entre dehesas de encinas y robles melojos.

Abajo la Aldea del Cerezo, que estaba en su enésima reforma.

Y ahora por pistón solo nos queda recorrer los últimos 6 Km de la ruta.

¡Cardeña ya estamos aquí!

Caras de satisfacción tras más de 2200 Km y 5 años de ruta intermitente.

Llegamos, y para cerrar el círculo comemos en el mismo bar en el que empezamos a desayunar en el inicio de la Transándalus.

Fueron a por nosotros y tras poco más de una de viaje volvimos a nuestras casas, donde nos habían organizado un pequeño recibimiento,

Nos hemos quedado con la sensación que a partir de hoy nos faltará una motivación cada año para salir con la bici.

La Transándalus sobre un mapa:

Información de la ruta:

DISTANCIA: 440 kilómetros 700 metros

ASCENCION ACUMULADA: 6.672 metros.

ALTURA MÁXIMA: 1775 metros

ALTURA MÍNIMA: 196 metros

Foto de grupo:

Gracias a todos.

C.D. de Senderismo y Bicicleta de Montaña " El Pozuelo " Fernán Núñez (Córdoba) [España]